14.2.08

En pocas horas

David tiene 6 años, se crió en la isla de Koh Kor, en el río Tonle Sap. Su padre está en paradero desconocido y su madre, enloquecida a a causa de su adicción al alcohol, murió hace tiempo. Cinco años atrás, un campesino de la isla lo adoptó. Pero es tan pobre que a duras penas puede hacerse cargo de su hija biológica. Después de entrevistar a las madres de 3 niños del orfanato, encontramos a David bajo un árbol. Estaba sentado, con la mirada perdida. No respondía a preguntas y su expresión era de total apatía. Se limitaba a comer cacahuetes de la bolsa que le acabábamos de dar. Me preocupaba que fuera irrecuperable, no parecía interesado en nada de lo que le ofrecíamos, sólo comía. Realmente necesitaba ayuda, y NACA podía ofrecérsela, así que hablamos con Mama y decidimos llevárnoslo. Así de fácil fue; entrevistamos a su padre adoptivo, le preguntamos si quería que nos lo lleváramos y listo, al niño le cambia la vida. Después de un buen baño y un cambio de ropa, David no parece el mismo. Por cierto, hoy ya hablaba incluso con los vecinos del orfanato, la recuperación ha sido rápida y parece que los demás niños le han acogido fácilmente. Os dejo la imagen del antes y el después.
fotos: Àngel García